El otro día, en uno
de mis momentos de reflexión, recordaba la película Antes de partir, ese film,
donde Carter Chambers (Morgan Freeman) y Edward Cole (Jack Nicholson), frente a
un diagnóstico de cáncer terminal, deciden hacer una lista de sueños pendientes
y salir a alcanzarlos.
Según narra la
historia Carter, les decía a sus alumnos que hicieran una “lista de deseos”
donde plasmaran todo aquello que quería hacer y experimentar antes de morir, aunque
a él, el devenir de la vida lo llevó a trabajar como mecánico para sacar
adelante a su familia y esa lista personal, pasó a ser un recuerdo.
¿Cuántos de
nosotros hemos vivido cómo Carter? Con esa lista de deseos guardada ahora, en
el baúl de nuestros recuerdos. ¿Será que estamos esperando un diagnóstico fatal,
para tomar acción?...
Edward, por su
parte se dedicó a hacer y a acumular dinero, sin darse el permiso, ni tomarse
el tiempo para saber, ni mucho menos conocer sus necesidades reales.
Acumulando dinero
con el que ahora no podrá comprar minutos de vida…
Sin embargo, en
esta etapa final, la vida o quizás eso que llamamos destino, les dio a estos
dos hombres la oportunidad no solo de hacer su “lista de deseos”, sino también
de cumplirla.
¿Será que todos
podremos tener esa oportunidad? ¿Cuántos abandonan este plano de forma abrupta
y sorpresiva?
Es tiempo de tomar
acción, de buscar esa lista o de hacerla, no esperar a recibir un diagnóstico
fatal para comenzar a pensar como queremos vivir nuestros últimos días, porque
nunca sabremos si existirá mañana.
La vida es ya, aquí
y ahora, este es el momento de disfrutarla y de cumplir los sueños.